Goerges Simenon desarrolla en los años 30 un reportaje periodístico y fotográfico en seis entregas sobre África, titulado L’heure du nègre, para la revista Voilà. En él, el gran escritor belga muestra desde dentro las injusticias del sistema colonial…
Text by Santiago Olmo (10.400 characters)
12 images by Goerges Simenon Le Centre d’études Georges Simenon et le Fonds Simenon de l’Université de Liège
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Goerges Simenon desarrolla en los años 30 un reportaje periodístico y fotográfico en seis entregas sobre África, titulado L’heure du nègre, para la revista Voilà. En él, el gran escritor belga muestra desde dentro las injusticias del sistema colonial…

Georges Simenon (Bélgica, 1903 – Suiza, 1989). Pese al gran éxito de público alcanzado por sus novelas desde los años 30, Simenon fue reconocido como un escritor de fuste - y de culto - cuando se encontraba ya al final de su vida.
Georges Simenon (Lieja, Bélgica, 1903 – Lausanne, 1989) nace en el seno de una familia de escasos recursos. Estudia sólo hasta los quince años, porque tiene que ganarse la vida. Tras un año en todo tipo de trabajos no siempre legales, en 1919 entra como reportero en La Gazette de Liège. Con 18 años publica su primera novela, Le Pont des Arches y al año parte hacia París, donde empieza a colaborar con Le Matin. Tras una década de intensa vida bohemia, durante los cuales escribe por encargo más de mil novelitas populares, reportajes y artículos, consigue, en 1931, firmar su primer contrato con una editorial literaria y publica la primera de las 117 novelas que finalmente le llevarán a la fama y que le convertirán en “uno de los escritores más importantes de nuestro siglo”, según Gabriel García Márquez.
Un espejo de su tiempo
Simenon atraviesa con su vida el siglo XX. En sus novelas afloran muchos de los cambios de mentalidad y de costumbres que se van dando a lo largo del siglo, desde la moda de la novela popular a la novela psicológica o la novela negra. El escritor belga reúne, tanto en su obra como en su forma de vida, contradicciones irreconciliables que en cierto modo han caracterizado al hombre corriente de su siglo. Asume una posición alejada del compromiso político, pero denuncia los excesos y abusos de la colonización en África en los años 30; mantiene una vida familiar y hogareña convencional, mientras corre la leyenda de un seductor compulsivo que habría tenido 10.000 amantes (incluídas 8.000 prostitutas), y rumores sobre su presunta misoginia. En lo literario, Simenon practica un estilo sencillo y austero, pero denso de reflexiones psicológicas, siendo además uno de los escritores más prolíficos (más de 200 entre novelas y libros de relatos) de su tiempo. Asimismo, es un pionero de las superventas, ya que se convierte en un fenómeno popular mucho antes de la implantación del best-seller. Lejos de ser un escritor de entretenimiento superficial, en la mayoría de sus novelas, Simenon convierte sus tramas de suspense en una excusa para penetraciones psicológicas de gran profundidad. Sin ambargo, si bien la aportación de Simenon a la novela negra supuso la consagración formal de su inconfundible estilo, el autor permaneció durante mucho tiempo en un lugar secundario dentro del panorama literario. En realidad, pese al gran éxito de público alcanzado desde sus primeras novelas, publicadas en los años 30, su reconocimiento como un escritor de fuste – y de culto – se produce en realidad cuando el artista se encuentra ya en la etapa final de su vida. Hoy, la obra de Simenon está traducida a 44 lenguas, y se calculan en cerca de 500 los millones de copias vendidas.

Bordeaux, 1932 ó 1933. En 1931 consigue firmar su primer contrato con una editorial y publica la primera de las 117 novelas que le convertirán en “uno de los escritores más importantes de nuestro siglo”, según Gabriel García Márquez.
Reportero Simenon
El reportaje periodístico que Simenon desarrolla sobre todo en los años treinta, como un medio para viajar y ganarse la vida, es una faceta que no está exenta de polémica. Su reportaje sobre África titulado L’heure du nègre (La hora del hombre negro) aparece en la revista Voilà a lo largo de seis entregas y muestra desde dentro las injusticias y la explotación que carga sobre las espaldas de la población el sistema colonial. Pero su diatriba pasa a sus novelas y tras la publicación de Coup de lune (Golpe de luna) la dueña de un hotel en Libreville en el África Ecuatorial Francesa le pone una demanda por difamación al encontrar similitudes entre su vida y la caracterización de uno de los personajes de la novela, recibiendo el apoyo airado de numerosos funcionarios destacados en la colonia. Entre otros reportajes destaca la entrevista que realiza a León Trotski en una isla del Mar de Mármara, a una hora de Istanbul, en 1933 durante la primera etapa de su exilio. Es el ex dirigente soviético quien desea entrevistarse con Simenon para responder a sus preguntas “políticas”, cuando Trotski ha estado evitando cuidadosamente a los periodistas y especialmente a aquellos que se eran considerados los más políticos. Un caso especialmente interesante es el del caso Stavisky, un escándalo financiero que levantó una gran inquietud en la sociedad francesa de su tiempo desencadenando una serie de reacciones con implicaciones administrativas, políticas, de xenofobia y antisemitismo. Tras descubrirse un fraude financiero a través de bancos y depósitos falsos, este especulador de origen ruso desaparece misteriosamente y posteriormente es hallado muerto en su châlet de Châmonix. La policía invita a Simenon a participar en la investigación en calidad de creador de Maigret y en el periódico Excelsior va puntualmente describiendo el proceso de investigación mientras que en la revista Marianne establece su punto de vista personal a través del comisario Maigret. Ante la imposibilidad de desentrañar el caso, al cabo de un tiempo, exhausto por la presión mediática, Simenon decide abandonar un trabajo que le sobrepasa y bajo la sugerencia de su editor emprende uno de sus viajes en barco por el mundo. Algunos de sus reportajes más significativos como el que escribe sobre África, su experiencia de Francia o el que aborda su viaje en automóvil a través de los Estados Unidos, han sido publicados en forma de libro.

Istanbul, Turquía, finales de mayo de 1933. Simenon atraviesa con su vida el siglo XX. En sus novelas afloran muchos de los cambios de mentalidad y de costumbres que se van dando a lo largo del siglo, desde la novela popular a la psicológica o la negra.
Georges… Maigret
La creación del personaje del inspector de la policía judicial francesa, Jules Maigret, supone en cierto modo la proyección de un alter ego, agudo y convencional, pragmático y cargado de sentido común, que da vida a una de las series negras de mayor impacto popular, que salta a los planos cinematográficos y televisivos. Maigret es el heredero del Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle, pero con un estilo continental, francés, y frente al desorden del Sam Spade de Dashiell Hammett, él representa al hombre corriente de su tiempo, casado con una complaciente ama de casa y felizmente atrapado en los pequeños placeres domésticos, pero con una suspicacia inteligente que muestra un profundo conocimiento del alma humana. Maigret es, por otra parte, un predecesor del detective Carvalho, de Manuel Vázquez Montalbán, así como del detective de las sagas de Mankell o de Andrea Camilleri. Lo que distingue a Maigret es su procedimiento intuitivo. Su pesquisa se dirige por una senda que rebusca en el interior de la psicología de las personas, intuyendo las huellas que ha dejado el pasado en los individuos. A menudo no se trata de grandes crímenes, sino más bien de delincuentes corrientes, de tipologías aparentemente banales que desvelan los resortes del alma humana. Maigret aparece por primera vez en Train de nuit, firmado con el pseudónimo de Christian Brulls, como “un hombre tranquilo, con una forma de hablar ruda y de modales voluntariamente brutales”. Luego casi como un esbozo de lo que será después, aparece en otras novelas intermedias firmadas por George Sim. Un poco más tarde, a partir de Pietr le letton (Pietr el letón), Simenon escribirá 19 novelas que publicará como Fayard entre 1931 y 1934, en las que el personaje principal es Maigret, y sólo la última de esta primera serie llevará por título su nombre. Después Maigret podrá desplegar todas sus facetas, incluso sus viajes y sus memorias. Gallimard publicará 6 novelas entre 1942 y 1944, y Presse de la Cité 51 novelas entre 1945 y 1972.
La “otra” literatura
Las novelas en las que no aparece Simenon, y que en cierto modo han sido definidas como novelas duras, mantienen un esquema que, si bien ligado a la novela negra, diluyen sus mecanismos de suspense en atmósferas y climas psicológicos. Desde ahí el lector se sumerge en un crisol de miradas y sensaciones interiores, que establecen las pautas del comportamiento humano, ejemplificadas en hombres y mujeres corrientes. Los personajes de sus novelas pertenecen a todo el arco social, aunque hay un cierto predominio de la pequeña y media burguesía. Sus novelas no ponen en cuestión un sistema social, y en ellas tampoco hay una crítica dirigida hacia el marco político, pero establecen una aproximación cruda y brutal a las emociones y las sensaciones del individuo en extrema soledad frente al mundo. Excluyendo los libros de relatos, se cuentan 117 novelas con estas características. La autobiografía es otra faceta de Simenon que a menudo aparece disfrazada en sus novelas, y que ha dado lugar a títulos como Pedigree, la saga de su familia novelada cuya escritura emprendió con el objetivo de legar a sus hijos el testimonio del pasado de su familia. Tras el suicidio de su hija Marie Jo con sólo 26 años, Simenon comenzó a redactar Mémoires intimes, una autobiografía en la que describe su cotidianeidad y sus amistades más que la vida social a la que por su condición de escritor famoso y popular se ve abocado. Sus memorias se completan con el llamado Libro de Marie Jo, que reúne los textos, canciones, diarios y cartas de su hija, a modo de un homenaje póstumo.

Palais du Peuple, Charleroi, Bélgica, 20 de febrero de 1933. Las fotografías de Simenon son narraciones íntimas, profundamente psicológicas, que revelan a un observador de gran finura, que constata sin juzgar y muestra sin establecer criterios de bien o mal.
El objetivo de Simenon
No son muchos los que conocen la faceta de fotógrafo de este extraordinario artista. Una pasión que comienza en los años 30, con sus primeros viajes. En sus fotografías, Simenon despliega su mirada hacia detalles e imágenes que muestran una percepción aguda y sensible. Centenares de fotografías, que ordenad en álbumes de aspecto casero y artesanal, y que van más allá de las impresiones de un viajero corriente: los arrabales judíos de las ciudades centroeuropeas, o la vida en las cubiertas de los barcos que hacen las rutas del Mediterráneo; son algunas de las imágenes más impactantes, que se alternan con escenas a las puertas de prostíbulos de Túnez o en el interior de las habitaciones de los de Guayaquil, junto a retratos del propio Simenon en Tahití o en el Congo, rodeado de nativos, subrayando en estos casos el tópico del viajero rico de la época. Sin embargo, el interés que tiene su fotografía sobrepasa la curiosidad por un mundo visitado en una época en la que no era corriente viajar tan lejos, su importancia estriba esencialmente en los detalles y en la manera en la que construye cada una de las imágenes seleccionadas. Las fotografías de Simenon constituyen el esquema visual de una novela de viajes, una narración íntima, profundamente psicológica que muestra a un observador de una gran finura: constata sin juzgar, muestra sin establecer criterios de bien o mal.
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“Georges Simenon’s Record” by Santiago Olmo is licensed under a Creative Commons License.
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